Volkanovski se reafirma en una guerra ante Ortega en el UFC 266

Volkanovski se reafirma en una guerra ante Ortega en el UFC 266

UFC

Una mano cambió todo en el T-Mobile de Las Vegas. Alexander Volkanovski dominaba su combate ante Brian Ortega, parecía cerca de noquear… y segundos después estaba luchando por salir de un triángulo letal. Pudo sobrevivir, pero la pelea no fue la misma. La guerra de guerrillas se acababa de instaurar en el octágono y el público se volvió loco. “Ortega, Ortega…” coreaba la gente. Iban con el más débil, con el que más corazón debía poner para seguir. El castigo que tenía encima era muy grande, pero nunca se rindió y lo intentó. Nadó y murió en la orilla, porque en las cartulinas Volkanovski no dejó duda: 49-46, 50-45 y 50-44. El australiano retuvo el Campeonato del peso pluma y dio un paso al frente. En Estados Unidos no gozaba todavía de un gran nombre. Tras el UFC 266 él y Ortega pasan a ser muy respetados. Nos regalaron la pelea del año.

Volkanovski salió a proponer. Tomó el centro del octágono, metió presión y fue sumando las mejores manos. Ortega aceptó el trato y no buscó los derribos. Sorprendió sobre todo una vez que se inició el tercer asalto. La pelea cada vez se le ponía más cuesta arriba. En ese round, con una derecha a la contra todo cambió. Tuvo la sumisión en su mano y casi pierde por la paliza que se llevó en el ground and pound. La campana le salvó. De hecho, le empezaron a tratar las heridas con él sobre la lona. Se rehizo y pasó el examen del médico. Ortega sabía que su juego era ese, y en el cuarto asalto intentó de nuevo estar a ras de lona para probar una nueva sumisión. Lo tuvo de nuevo, pero otra vez Volkanovski se zafó. Tiene mucho mérito lo que hizo. Brian es un experto en la lucha en el suelo y pudo romperle siempre el plan: “Pensé que estaba hecha (la sumisión), lo trabajé todo el campamento… pero se escapó y demostró el motivo por el que es campeón“, se resignaba Ortega.

Después de salir de la situación comprometida, Volkanovski volvió a masacrar al aspirante con puños y codos. Antes del quinto asalto, el médico volvió a dar el OK a Ortega. El aspirante salió a dominar con el ground and pound. Encajó manos claras, pero llevó peligro en los cinco minutos finales. No pudo ser, cayó con justicia ante un Volkanovski que se consagra. Brian Ortega también. Llegará a ser campeón, pero ahora es el momento de su rival. Se lo ha ganado con creces.

Inexpugnable Shevchenko

Valentina Shevchenko sumó, en el coestelar del UFC 266, su séptimo cinturón del peso mosca de manera consecutiva. La campeona está varios escalones por encima de sus oponentes y ante Lauren Murphy lo volvió a demostrar. Noqueó en cuatro asaltos, pero eso no es lo que más debe preocupar a sus rivales: nadie es capaz de meterle mano. Desde el inicio, Valentina mandó gracias a sus potentes patadas. Las conectó de todas las maneras, al igual que sus puños. Murphy era incapaz de encontrar huecos. Al revés, sí estaban. Shevchenko pegaba con criterio y cuando quedaba poco del round llevaba el pleito al piso.

Todo estaba controlado. El público empezaba a abuchear en determinados momentos. Era muy clara su superioridad y los fans le pedían que acabasen con ella rápido. Shevchenko es muy cerebral y va a abriendo hueco. Lo encontró en el cuarto round. Con una derecha volada hizo que la estadounidense se cayese. Valentina olió sangre y fue a por ella. Vapuleó hasta que pararon el pleito. Después fue clara: “Cualquiera que quiera mi título, que sepa que estoy preparada“. El problema es encontrar alguien que quiera pelear y pueda, al menos, incomodarla. De momento, ella deja ahí su órdago.

Así vivimos en AS el UFC 266: Volkanovski vs Ortega y Shevchenko vs Murphy