Sandra Sánchez y María Torres se cuelgan las medallas de oro

Sandra Sánchez y María Torres se cuelgan las medallas de oro

JESUS RUBIO
DIARIO AS

Lo hizo. Sandra Sánchez logró que sonara el himno español en Dubái con una medalla de oro colgada en el cuello. Defiende con éxito su título Mundial conquistado en Madrid en 2018 en un año mágico: ha ganado todos los torneos que ha disputado en 2021, y reúne los cinco títulos que ella quería redondear: Europeo, Nacional, Juegos Olímpicos, Premier, y ahora Mundial. Pequeña de estatura, la talaverana es como un Carpanta que se lo come todo, con su sonrisa y alegría arrebatadoras. Su compañero de Selección, Damián Quintero se quedó con la plata: tres consecutivas, y en tres finales frente a Ryo Kiyuna, una especie de muralla imposible para el resto con cuatro títulos de campeón del Mundo consecutivos.

Eso fueron los de katas, los que abrieron el programa de finales del sábado, y a continuación llegó la primera final de kumite, la femenina en el peso máximo (+68), con la malagueña María Torres (23 años) en acción. Hace tres años en Madrid estuvo en el equipo español que conquistó el bronce, y ahora aparecía como la líder de una Selección renovada. Sexta en el ranking, sorpresa por clasificarse para la final, tenía enfrente a la egipcia Menna Shaaban Okila , que salió como un tiro, puntuó a los seis segundos con un yuko, pero se encontró con la remontada de María, con dos yukos, un ipon, y a defender durante diez segundos el punto de ventaja para ganar 5-4. Un éxito tremendo para ella y que lo extiende a toda la delegación, porque es la única medalla en combate, con Babakar Seck derrotado en su combate por el bronce. El llanto de María en el podio bajos los acordes del himno fue emocionante.

Hoy Sandra ha hecho historia. Lo sabe. Y también que será con la perspectiva del tiempo cuando se destaque su caso. Japón envió a una nueva rival para la española, Ohan Dai, porque Shumizu ya estaba prácticamente agotada mentalmente por la española. Pero no hubo caso porque además de lo que representa para Sandra el Mundial, tenía otra misión especial: mostrar su respecto y reconocimiento a Dubái, el país que confío en ella, el que la envió al estrellato, donde en realidad cambió la historia del katas mundial.

Damián, por su parte, sabía las limitaciones en su final. No se trata de hacer un kata espectacular, sino de quitarle la aureola a Ryo, el hombre que domina la década. Es más, de los 21 torneos de la Premier que ha disputado en su carrera, el japonés ha ganado 19. Y es el campeón olímpico. Estéticamente, y los dos finalistas con la misma técnica, chan dai, posiblemente Damián fuese el ganador moral, pero todo lo que arrastra de intocable Ryo le hizo ganador con más de un punto sobre el español.