Miesha Tate, parte dos

Miesha Tate, parte dos

UFC

Miesha Tate llegó a su culmen en marzo de 2016, cuando derrotó a Holly Holm, quien venía de sorprender frente a Ronda Rousey. La estadounidense, que había sido campeona en Strikeforce tocaba el oro en UFC en su segunda lucha titular (había caído contra Rousey). Todo apuntaba a que tendría su revancha contra Ronda, pero no salió y Amanda Nunes se cruzó en su camino para destronarla cuatro meses después. La estadounidense decidió hacer una pelea ante Raquel Pennignton en noviembre. La perdió y anunció su adiós. 2016 había empezado siendo su año y se tornó en pesadilla. Con 30 años dijo adiós a la competición. Una noticia sorprendente.

Este 2021, con 35, Miesha anunció que volvía a la jaula. Recuperó la motivación perdida y noqueó en tres asaltos a Marion Reneau. La excampeona volvía en plena forma y la UFC la ha querido premiar. Por eso, este sábado encabezará un evento de UFC por primera vez en su carrera. El reconocimiento es claro y también la oportunidad. Es número ocho del ranking del peso gallo y se enfrenta a la siete, Ketlen Vieira. No es casualidad y la luchadora lo sabe. “Con una victoria realmente dominante podría convertirme en la contendiente número uno al título”, apuntó en la previa.

Su órdago es claro, veremos a ver qué decisión toma la empresa y el desempeño de Tate, ya que el pleito del sábado no será nada sencillo. La brasileña, de 30 años, llegó a tener un 10-0, pero en su últimos tres pleitos solo ha ganado un combate. Sin duda está presionada (viene de perder en febrero) y es consciente de que puede salir catapultada. El pleito está igualado, mucho, de hecho en las apuestas no hay favorita a poco más de 48 horas. Vieira viene rodada, pero en sus principales exámenes ha hecho aguas. Por su parte, Tate disputa su segundo pleito tras su parón, el primero a cinco rounds, y puede ser algo demasiado grande. Ambas luchadoras son muy completas y se defienden bien en todas las facetas de la lucha. Por eso, la UFC las quiere en el estelar. El espectáculo está garantizado. Tate quiere tener, en su segunda etapa en UFC, una parte dos con Nunes.